
Genética hurbana es una oda a la esencia animal del ser humano. Un desvío en la ruta del logos, un choque entre un ciervo enandilado y un sintagma que pone del revés las calles de la ciudad para dejar entrever los biomas que respiran en cada esquina: los animales humanos luchando por la supervivencia, perdidos, desorientados, acostumbrados a ´´tener la ente debajo de la lengua´´. Como un ojo de halcón, los textos sobrevuelan una ciudad bestial. Se arrastran, raptan, se sumergen. Guillermina Sartor desata el nervio óptico del instinto, una forma de mirar donde las palabras conectan con el cerebro basal reptiliano o el hueso donde solía estar nuestro rabo de mono, como un espejo donde uno se mira para descubrir del otro lado los ojos arcaicos del animal que aún sigue siendo.
Federico Machado
Genética Hurbana
Guillermina Sartor
Poesía
ISBN: 9789915982625
Cantidad de Páginas: 61

La manía, el ingenio, nos rodea con su «música acérrima de las construcciones». El desierto será el preludio de elegías. Volverás siempre, conjura el eco del silencio, desde su barro hasta la preciosa geometría de un grano de arena adorando una pirámide. Los monstruos hacen las distancias. La voz será lija de un nombre, de otro nombre. «Milenios de fricción suave tallarán sus bordes».
Un libro breve como una semilla, rojo como un estigma en el pecho: «parte seca del mar». Maquinaria nostálgica. Herramientas olvidadas, filo liberado de su sangre. Geografía esencial de una voz que atornilla torres y murallas donde cada palabra parirá otra palabra en una serie de ínfimos gestos del monstruo. Se trata de decir y volver a herir al silencio: «enhebré / el barro en el signo».
Martín Barea Mattos
Volverás siempre
Carolina Silva Rodé
Poesía
ISBN:9789915982618
Cantidad de Páginas: 60

Santa Clara, un balneario costero, es el nexo de las obsesiones de tres personajes. El narrador llega en búsqueda de un lugar desde donde reescribir su vida, una cabaña que fue parte de su infancia y en la que solo encuentra una plaga de ranas y fantasmas del pasado. Allí también conoce al Bebe Monterroso, un ex notero de televisión, y a Valentina, su nieta. Pero desde el principio puede verse que nada es como debería ser. Los secretos se adhieren a todo, como el salitre a la piel o la tosca al calzado.
La trama de Los ahogados está construida con el murmullo narcótico del océano, que nos dirige con violencia hacia las oscuridades de un balneario fuera de temporada. La naturaleza parece tener el control de esta novela, un poderoso thriller costero que actúa sobre el lector del mismo modo que el paisaje sobre los personajes: por arrastre.
Los ahogados
Emanuel Bremermann
Narrativa
ISBN: 9789915982601
Cantidad de Páginas: 392

«Cuando me echaron y me fui, como un perro, no sabía qué me esperaba, pero sabía que no sería la hija pródiga.»
La narradora de estas estampitas invoca sus propias fuerzas, reconstruyendo en el sonido de cada palabra las imágenes de su paisaje gótico emocional. El recuerdo llega en esta, la primera novela de Rocío Medina, como las ramas que trae la crecida. Entre animales de campo, caballerízas y la violencia intrínseca a la vida rural, aparecen alas de ángel, ceremonias de iniciación, niñas transportando velas en un colegio católico y cerditos de goma eva.
Si la parábola del hijo pródigo nos enseña que el arrepentimiento es salvación, Rocío nos muestra el camino al que lleva asumir el riesgo de perderse, despertar a tiempo y preferir comer entre los chanchos.
Estampitas de la hija pródiga
Rocío Medina
Narrativa
ISBN: 9789915973791
Cantidad de páginas: 80

Los oriundos de Tralfamadore (planeta del que habló Kurt Vonnegut) tienen la capacidad de sentir el pasado, el presente y el futuro al unísono. Para mí, la mente de Mariano es tralfamadoriana: en ella coexisten varias capas a la misma vez.
A eso, deberíamos sumarle su imaginación, igual a la mirada del camarón mantis. No se vayan, explico: los humanos tenemos, entre las células fotorreceptoras que habitan nuestras retinas, conos con los que captamos lo que llamamos colores. Contamos con tres tipos de conos: rojos, verdes y azules, como las bolas de Telefé. A partir de ellos y sus combinaciones percibimos un mapa cromático que podría considerarse más rico que el de un perro (Sultán tiene verdes y azules nomás), pero que no tiene nada que hacer frente al del camarón mantis, con sus veinticinco variedades: las bolas de Telefé mas veintidós extra que ni nos molestamos en nombrar porque no podemos asimilar. El camarón mantis, entonces, como quien no quiere la cosa, transita un mundo que ni en plan Cymaco (re-puestos) seríamos capaces de concebir.
Andrés Olveira
El caballo del lechero
Mariano González
Narrativa
ISBN:9789915973784
Cantidad de Páginas: 137

El cuerpo es «antesala del siniestro». En el momento del quiebre se entrelazan paisajes de hospital, hogares que ya no son. La escritura reagrupa, como en el kintsugui: lo importante no es regresar a la forma original pre-traumática, sino cómo el cuerpo quebrado se reconstruye y se cohesiona con polvo de oro, transformándose en cicatriz: «un acontecimiento que quedó encerrado / el pacto que hemos trazado / lo que el cuerpo restituye / para sobrevivir».
En este poemario, Ailín Curbelo despliega su oración, en parte carne, en parte fe, y nos dice que no existe cuerpo sin memoria ni viceversa; no hay alma sin hambre y sin posibilidad de pérdida.
Cuánta fe se necesita para sostener un cuerpo
Ailín Curbelo
Poesía
ISBN:9789915973777
Cantidad de Páginas: 61

Felipe, un escritor que sufre un bloqueo creativo, inicia un diario que será su próximo libro. Este libro: Todo nos traiciona. A través de las páginas matinales, registra todo lo que pasa por su retina y su mente para terminar definiendo las cosas más importantes del mundo: lavar la ropa, dormir a su hijo, mirar películas, comer pizza, tomar una cerveza.
En este libro el destino se rige por unos dados virtuales que le indican qué escribir, aunque él siempre elija las páginas matinales. En el medio de una pandemia y una enfermedad que lo acompañará toda su vida, sale de su casa para ir a su grupo de escritura, donde tratará de seguir las consignas que siempre lo llevarán al metalenguaje, su lugar preferido.
Con cada entrada de diario, Felipe reflexiona, concluye y vuelve sobre sus palabras, en una lectura de sí mismo que va trazando la ficción de su propia vida.
Amuleto
Todo nos traiciona
Felipe Palomeque
Narrativa
ISBN: 9789915973715
Cantidad de Páginas: 228

Pienso la escritura de Andrés como un puzzle. Cada texto que he leído de él es una pieza de una obra mayor. Encuentro en esta novela trazos de toda su obra anterior. Me da la sensación de que, como la técnica usual para resolver los puzzles, Andrés fue armando el borde (usando todas las piezas que tienen lados rectos) y ahora sigue con la próxima estrategia, que es juntar fichas que tengan partes de cielo, de mar, de árboles, para ir probando y componiendo el interior. Si así fuera, si esta imagen del puzzle verdaderamente sirviera para describir su literatura (de hecho, creo estar usando uno de los recursos que él más usa y que más me gustan, que es cuando elige cualquier elemento —cine, música, cocina, transporte, etc.— y le saca todo el jugo posible para que sirva a sus objetivos), eso nos hablaría de un universo (caótico, irónico, sin sentido, abrumador, humorístico) que se condensara y diera, por destilación (a veces más o menos corrosiva, a veces más o menos lubricante), su cosmovisión. Si así fuera, insisto, creo que Andrés estaría logrando algo que es muy difícil e infrecuente. No quiero decir que es un mundo estático, sino lo suficientemente proteico para desdoblarse y mirar con crudeza e ingenuidad a sí mismo y a las demás personas.
En definitiva, esta novela me gustó tanto que me la devoré como un ticholo, de un bocado. Ojalá a ustedes les ocurra otro tanto. ¡Buen provecho!
Mariano González
Ilarié
Andrés Olveira
Narrativa
ISBN: 9789915973722
Cantidad de Páginas: 216

Se podría decir, sin mentir, que Krautrock es una novela sobre espectros. Pero no los clásicos fantasmas del gótico sino las espectralidades que anidan en la música, en la cultura pop, como eventos que reverberan en el presente e invocan futuros que no sucederán. David Bowie, Kraftwerk, Can, la escena de Berlín en la Alemania Federal durante los años 60s, rastros de una línea temporal que fue extinguida o derrotada o tal vez, más simple, abandonada al costado de la ruta de la Historia. Futuros de los que solo sobreviven pequeños objetos como reliquias invertidas: un disco, un ordenador soviético, el sonido de la voz de Damo Suzuki viajando por los túneles del tiempo. Y todo esto es percibido por Federico Stahl, en algún punto del siglo XXI, desde una Montevideo lovecraftiana con sus propios demonios y sus propios duelos fallidos. Krautrock es el punto de encuentro para los fantasmas futuristas que fueron desahuciados y un escritor que intenta comprender sus propios quiebres en eso que podemos llamar yo, identidad, lo que sea que de nombre a nuestra persistencia en el mundo.
Juan Mattio
Krautrock
Ramiro Sanchiz
Narrativa
ISBN: 9789915973708
Cantidad de Páginas: 124

Un libro duro, oloroso y musical. Una forma de pensar el fin de un análisis y de matar al padre. Un libro conmovedor y honesto que expone al escritor a hacer una cartografía de su fantasmática.
Un libro que más que una narración es una investigación desde las entrañas, que busca los rastros del padre para hacer de un instrumento como el bandoneón un sinthome. Marca singular que finalmente aloja al padre despidiéndose de él.
Jorge Bafico
Esta es una novela de búsqueda de la identidad que tiene mucho de policial. La autenticidad de los hechos se une al intento de hacer literatura con la autobiografía, con lo que tiene de más oscuro y complejo. Sebastián Mederos se vale de recuerdos fragmentarios para reconstruir su vida y la de su padre: tiene un plan de escritura para situar esos fragmentos y evaluarlos en relación con su mirada. El estilo es conversacional, como si la dificultad de armar la historia obligara a asumir un tono conciliatorio y abierto, en la medida en que apela a distintas zonas del pasado, más o menos remoto, más o menos vinculado con el objeto de sus búsquedas, para ampliar el territorio de la escritura. El título, Allanamientos, refiere a un hecho del pasado, pero también da cuenta de esa violenta irrupción de la novela en su pasado.
Roberto Appratto
Allanamientos
Sebastián Mederos
Narrativa
ISBN: 9789915959894
Cantidad de Páginas: 183

Eloísa Avoletta escribe con la mirada encendida y sobre un precipicio de vidrios esmerilados augura el sonido del gesto que hará llover.
Sus poemas tienen esa fuerza de lo que aún no ha sido dicho. Para decir es el eco vivo de una huella, una dislocación del tiempo desde dónde somos capaces de hablar otro lenguaje y por primera vez verlo todo. Hay una época que se devela y se despide en este libro, hay poemas como caminos entre pozos que tienen intención de sol y de siembra. Hay una pausa que nada tiene que ver con la quietud. En este, su primer libro de poemas, las palabras acuden en rondas en las que es imposible adivinar el giro, hay algo que insiste y descubre la mirada ahí, donde surgen luciérnagas y secretos insomnes.
Eloísa Casanova
Para decir
Eloísa Avoletta
Poesía
ISBN:9789915959863
Cantidad de Páginas: 66

En este libro la vida insiste, las energías se tensan, envuelven todo, se devoran el cotidiano y disputan con él las voces en juego. También insisten los cuerpos, se atreven y se llaman, se sientan a ver crecer, se comunican con animales, plantas y objetos en un lenguaje murmurante. De ese singular intento parecen nacer estos poemas, un libro adherido de memoria, materia y vitalidad. Alejandra busca en el lenguaje cotidiano las señales que expresan lo que no siempre podemos ver, lo que se expande por los muros, rompe el piso con sus raíces, muestra los dientes en la calle, nos comunica que no somos el centro de todo esto.
Paisajes que insisten
Alejandra Gregorio
Poesía
ISBN:9789915959856
Cantidad de Páginas:77

Habitar una ciudad es un asunto poético. En el sentido de conocer y seguir el ritmo de fenómenos que no podemos definir de forma racional, lineal, unívoca. Abordar ese lugar desde el poema. La ciudad puede percibirse desde la memoria de sus muertos. Pero el poema no se limita a eso, deja que esos muertos hablen desde sus esquinas, se mojen en la lluvia. El poema sabe que los muertos no son memoria. El poema nos muestra imágenes que han sido oscurecidas para develar brillos que no podrían distinguirse de otra manera. En el poema, los muertos no pueden morirse.
Nadie muere en Montevideo es un conjunto de poemas que recorre la noche como un ómnibus vacío pisando todos los charcos, salpicando de barro al lector, escogiendo entre los frutos de un árbol genealógico colectivo para señalar a sus muertos con la alevosía de un índice extendido, y llevarse las palabras de rastro».
Lalo Barrubia
Nadie muere en Montevideo
Santiago Pereira
Poesía
ISBN: 9789915959887
Cantidad de Páginas: 56

Recuerdo perfectamente la tarde de octubre en la que Roberto Echavarren me contó que había encontrado un cuaderno de versos escritos por una tal Clotilde Rospide (1892-1944). El sol entraba tímidamente por la claraboya, y el perro daba vueltas, inquieto, entre los libros, los tapices indonesios y los jarrones de porcelana, mientras Roberto me hablaba, con entusiasmo creciente, sobre su descubrimiento, sobre esta poeta, de antepasados vascos como él, que hacía de puente entre su poesía y la de sus lejanos maestros del modernismo de principios de siglo XX, e iluminaba el barroco hispanoamericano posterior. Esto queda claro, como gesto editorial, en el subtítulo elegido luego por Roberto, en el que Rospide aparece como un enlace que va hacia atrás, hacia el Siglo de Oro, en una recuperación que cobra singular interés en el momento en el que el tiempo se repliega, y la hace volverse al futuro, al llamado neobarroco que marcó una parte fundamental de la mejor poesía latinoamericana y cristalizó en la muestra Medusario (1996; 2010; 2016). Rospide aparece así como una voz por siempre joven, siempre sorprendente. Hay algo tenebroso que se expresa de modo natural, una ligera dislocación del lente, una sospecha que se implanta en el lector y que florece solo si uno se ocupa de regarla.
Francisco Álvez Francese
El cuaderno de Clotilde Rospide
Roberto Echavarren
Poesía
ISBN:9789915959870
Cantidad de Páginas:81

«Reconozco que tengo debilidad por José Arenas. Y no precisamente por esa fascinación advenediza y tilinga de los argentinos por Uruguay. En tiempos en que las redes son superficies cada vez más ególatras, el humor un mandato social y las grandes afirmaciones una sesión barata de terapia, me cae bien su alias (San Epifanio), me hacen reír sus chistes y me convencen sus denuncias. Por supuesto, eso no tiene ninguna importancia más que para decir que me interesa Arenas como escritor. Produce como una máquina y publica bastante como casi cualquiera, solo que, en su caso, vale la pena. La furia de los hombres, para hablar de lo que venimos a hablar, es llanamente adictiva: irrumpe con el tono sincericida del Cortázar más maligno de “Las puertas del cielo” y se te prende con el aliento etílico de esos dos o tres amigos que parecen entenderte como nadie en el mundo»
Juan Pablo Bertazza
La furia de los hombres
José Arenas
Narrativa
ISBN:9789915959849
Cantidad de Páginas: 94

La pérdida tiene un signo particular. Un estallido en el medio del cuerpo que provoca una hendidura desde la que se despliegan grietas finas y profundas. La pérdida tiene un signo particular: es un texto irregular y desparejo, un poema inabarcable, enrevesado, atado sobre sí mismo.
Andrés León avanza por el bosque de espejos, en la búsqueda dolorosa pero casi inconsciente de revelar las fuentes del trauma, cráter enorme que transmuta la topografía corporal. La búsqueda de las huellas, de los espacios sensibles; descubrir de nuevo la lengua del amor para rearmarla en el presente, este presente, el presente de la paternidad, de la angustia, de la vuelta eterna al territorio del fracaso. Reencontrar esa palabra muda para poder darla de nuevo.
¿Cómo se cría cuando la crianza está signada por el vacío? Cómo se puede traducir el lenguaje del cariño desde el cuerpo roto, cuando lo sagrado está enredado de lo profano. Cómo se hace para contar la muerte doble del padre, la muerte de la madre, la orfandad adulta. En este caso, es en la búsqueda secreta del lenguaje familiar, o de un lenguaje familiar, ese que podría ser capaz de desarmar el nudo, el texto ya escrito, y dar entidad a las figuras fantasmas, acercarlas un poco más a la vida, no dejar que se vayan.
Isabel Retamoso
El libro para mirar fantasmas
Andrés León Miche
Narrrativa
ISBN: 9789915959832
170 páginas

¿Cuál es el tamaño del mundo? El paraíso son escombros, y la primera niñx sobrevive a la destrucción ontológica. Perdida una y otra vez, casi desintegrada, el deseo de esta poeta se vuelve tan urgente que solo puede efectuarse a través de una observación fascinada. Desconcierto, roturas y estallidos que no comparten significantes, buscan desesperados los posibles caminos para poder señalar la belleza.
Jeannette Sauksteliskis
Lo más grande que yo jamás vi
Catalina Torres
Poesía
84 páginas

Las invasiones es una historia de amor imposible, el relato de un viaje alucinado, la creación de una geografía paradójica, el sueño de la memoria cuando se retuerce sobre sí misma y se pixela y se arruina como un mapa arrugado. ¿Quiénes son los invasores que llegan una mañana a Saint-Malo, la pequeña ciudad de la Pampa?, ¿quién es el enigmático Snobby Price, que guía a Yanic y Lena hasta una Bahía Blanca de la imaginación?, ¿qué cosa significa una invasión?
Francisco Álvez nos trae en este relato una fascinante exploración de las zonas pixeladas de la memoria, la historia, lo extranjero, una narración que, como su propia geografía, puede ser leída como una superposición de registros siempre en diálogo con los libros anteriores del autor: Los restos del naufragio y La noche americana.
«Las monstruosas sombras cortaban como castillos el horizonte: eran tierras de formas voluptuosas, islas flotantes que aguijoneaban el tiempo, la superficie encrespada del mar, que se daba contra las rocas. Yanic miraba desde la costa, y pronto notó las miradas de otros que se iban acercando lentamente, maravillados de espanto. Cuando los barcos eran ya una realidad más tangible, construcciones de madera y tela, y hierro, y pensamiento, comenzó violentamente a llover».
Las invasiones
Francisco Álvez Francese
Narrativa
ISBN: 9789915959818
Cantidad de Páginas: 98

Sugiero que tome el peso del libro que tiene en sus manos. Es un objeto aparentemente liviano. ¿Es un libro o una piedra? Sosténgalo fuerte porque eso también irá cambiando. Nos enfrentamos a un tratado sobre fuerzas, en el que todo ha fallado. Dos fuerzas iguales y opuestas finalmente no se anulan. En 1975 Chris Burden anunció mediante un comercial de tv: “La ciencia ha fallado / El calor es vida / El tiempo mata”.
«Un Kleenex es lanzado por un tubo de PVC, 100 años faltan para su descomposición. El kleenex es más infinito que yo».
Mediante asociaciones que son verdaderos hallazgos, nos enfrentamos al conocimiento de los límites, las medianeras, sus restricciones. Abordamos lo que nos rodea sintiendo su peso, metiéndonos dentro. Observamos como entre fibras de algodón se anidan objetos tan brutales como una chancleta crocs. “Metal” es un libro extremadamente placentero, grácil, aunque su hilo conductor trate de una feroz caída. Como primer libro es un libro de comienzos y no de finales. Entre frases de uso común rescatadas del recuerdo de la infancia se entretejen elaborados pensamientos contemporáneos sobre la vida y la materia. Siento que Lourdes tomó este libro cuando las páginas estaban aún en blanco, lo ató a una cuerda y lo revoleó por el aire. Lo sumergió en agua, lo golpeó contra la tierra, lo abrazó fuerte por momentos y ahora lo soltó para que esté en tus manos. Este libro aún está empapado.
Sea musgo. Trate de no agregarle peso a esta piedra porque puede, sin quererlo, romper la magia de la levitación.
Fernando Foglino
Metal
Lourdes Silva
Narrativa
ISBN: 9789915950440
Cantidad de Páginas: 80

Hay algo omitido en estos cuentos, algo que no se dice, y que sin embargo está ahí, se presiente, como un animal que acecha sin apuro desde el fondo del río. Hay, por ejemplo, una pareja medio rota que intenta sentir la vibración de los murciélagos; hay una chica que limpia y tiene una maravillosa protuberancia en su clavícula; hay un muerto que vuelve sin sobresaltos a su familia; hay una niña que encuentra algo en la inundación, un descubrimiento que la aterra y la fascina. ¿De dónde viene todo esto? Tendrán que leer a Bremerman para averiguarlo.
Manuel Soriano
Los murciélagos
Emanuel Bremermann
Narrativa
ISBN: 9789915950426
Cantidad de Páginas: 116

En las páginas de La primera enemiga de una chica es su madre florecen personajes disparatados como hongos después de la lluvia. Ahí están, como salidos de una peli de John Waters que hubiera sido filmada en un pequeño pueblo de la pampa argentina. Enfrentados a la pérdida de la inocencia, inventan nuevos rituales, cánticos, oraciones, invocaciones, gualichos caseros, curaciones, nuevos mecanismos de control para darle sentido a la vida.
El mundo de Milagros Lagarejo está lleno de belleza, ternura y crueldad, una cruza entre el malditismo de Mariana Enríquez y el humor de Dani Umpi. La alienación, el ridículo, el horror de ser normal, la transmisión de valores y las mentiras hacia las próximas generaciones son algunos de sus temas. Este libro es un tesoro para quienes buscábamos en vano desde hace años una voz nueva y fresca. Estos cuentos nos salvarán a todos del aburrimiento.
Patricia Turnes
La primera enemiga de una chica es su madre
Milagros Lagarejo
Narrativa
ISBN:9789915950419
Cantidad de Páginas: 88

«Fui anoréxica, drogadicta, celópata. Aborté una vez y abortaré por segunda, a pesar de haberme prometido no volver a hacerlo. Correspondí violencia física y sentí placer en el desquite. Empecé peleas por la necesidad de movimiento. Sospeché la homosexualidad de una pareja que luego, para castigarme, me hizo dormir en una tina; continué la relación a pesar del odio».
La escritura de María Pía Escobar emana hasta el desborde de las formas. Entonces todo se vuelve arbitrario y, a su vez, indivisible: el deseo y la autodestrucción, el odio y la ternura, el placer y el asco. En esa dualidad universal que se asume como búsqueda de equilibrio se posiciona la narradora de Ida para crear un inventario personal, que es a su vez emulsión de sensibilidad contemporánea: radicalmente graciosa, demoledoramente trágica.
Ida
María Pía Escobar
Narrativa
ISBN: 9789915950402
Cantidad de Páginas: 100

La Sangre es el resultado de varios años de investigación y creación que llevaron adelante los dos autores en torno a la hipótesis de la fotosensibilidad de la sangre humana del maragato Juan Chabalgoity. El trabajo de Burguez y Vidart, explora el potencial documental de la fotografía, la potencia de la crónica policial, la temporalidad/atemporalidad del lenguaje cinematográfico para entrar en diálogo con propuestas de otros dos artistas uruguayos ( Fernado Foglino y Juan Manuel Díaz).
La Sangre
Claudio Burguez / Diego Vidart
Ensayo / Narrativa / Fotografía

«Cantaba con una fuerza tremenda, una pasión exacerbada, una interpretación que acentuaba la parte dramática del tango, hacía creíble todo lo que cantaba.»
Néstor Vaz
«Sin ofender a nadie, porque a todos les agradezco lo que hacen por mi obra, no creo que haya otro cantor capaz de igualar la calidad de su interpretación.»
Horacio Ferrer
«Esa también era una forma de combatir en el género, ir hacia una raíz desconocida, viajar hacia atrás en el tiempo y volver con algo novedoso», afirma una de las voces que componen este perfil coral que, con devoción y pulso, nos presenta José Arenas. Una obra que trae de forma urgente una de las figuras clave de la renovación de un lenguaje. «Nocetti hacía del tango su militancia, su función política era luchar por un género bastardeado en ese entonces, aportar algo desde su condición de artista, en definitiva, crear.» La necesidad de darle cuerpo y voz a una generación que reclamaba rupturas, los movimientos vitales entre Montevideo y Buenos Aires, las declaraciones de principios inscriptas en los repertorios son rescatados por José Arenas en este exhaustivo perfil de uno de los mitos que todavía replica en la contemporaneidad tanguera.
El favorito de los hados
Un perfil de Gustavo Nocetti
José Arenas
250 páginas

«Estábamos todos, pero solo lo vi yo», escribe la autora en uno de los textos que componen este libro. Y también: «La mayoría de las cosas de cuando era niña sucedían así». Esa mirada, que podría ser unánime y sin embargo es solitaria, juega con la luz y la sombra mientras enuncia cómo es que suceden las cosas. De ese prontuario bellísimo, impenitente, dolorosamente preciso, nace esta colección de estampas de la infancia. Una secuencia de impresiones que suspende el tiempo y el espacio, e instala coordenadas nuevas. El cruce, desprovisto de nostalgia, se hermana con una vitalidad insobornable que reúne todas las edades en una sola y es presente. Parece ahora cuando el cuerpo late, huele, disimula o se pierde. Es hoy que la mirada de esta criatura se expande, se encoge, se sacrifica, dice y predice. El paisaje es vívido. Respira. Late. Se mueve. Parpadea. Vacila. Tiembla. Se ríe. En cada átomo, los bríos, la gracia. Ahí, la arboleda, el estanque, las plantas que trepan por paredes rugosas o que se derraman como una melena, en una cascada. Aquí, vertebrados o invertebrados, guardados en formol. Más acá, las paredes habituales de una casa capaz de asfixiar. En las inmediaciones, un hombre que se va como un zapato en llamas. En Jardín interior la autora cruza uno o varios puentes mientras atestigua milagros y ensoñaciones, mientras ensaya, ausculta, enumera, consigna, suplica, teme, muere, nace, muere y vuelve a nacer.
Inés Bortagaray
Jardín interior
Claudia Campos
Narrativa
ISBN:9789915944838
Pags: 60

«Dibujaba teclados para escribir sobre ellos», escribe Ramiro en este artefacto-libro, en este objeto-cyborg que intenta sostenidamente hackear los limites estilísticos, la temporalidad lineal y las posiciones subjetivas modernas, a través de una nueva tipología litero-arquitectónica: la escritura poshumana. Un dispositivo weird producido automáticamente desde una narración genealógica del hardware —el teclado y su relación con estar construyendo algo x— que involucra las metodologías de la arqueología medial y su posibilidad de cincelar lo real, en este caso, un real simbiótico, ligeramente zombi, donde el yo desaparece por medio de la velocidad y la aceleración.
Se escribe, se camina, para prescindir del sujeto, introduciendo la perspectiva de procesos viscosos —del ensayo a la ficción total— y objetos perforados —del teclado de la computadora TK90X a la app Randonáutica: el objeto digital, pasando por la construcción de espacialidades algorítmicas, en donde es posible percibir, representar y practicar un tipo de espacio de errática escala humana—, es decir que los ejercicios mecánicos y vertiginosos de dactilografía son el motor para trazar un curioso recorrido ontológico, una escritura del no-yo, nómada «que agite y revuelva al humanismo moderno y el subjetivismo expresionista», una escritura circuital, nerviosa, donde poder encontrar «accidentes planificados», «zonas o campos de influencias» desde los cuales contar, como en una operación de disección ciberimpresionista, el paisaje tecnológicamente modificado.
La inmersión en un punto generativo, que explota y se amplifica glicheado por el territorio.
Lourdes Silva
Ejercicios de dactilografía
Ramiro Sanchiz
Ensayo
120 páginas

Hablar de lo distópico en esta era resulta muy difícil. Todo eso se ha vuelto literatura de anticipación. Tenemos solamente la pequeña esperanza de no saber cuándo sucederá el ragnarök criollo. Al mismo tiempo, el agobio de vivir con ello. Pero nacimos acostumbrados a esperar la muerte.
Las yeguas, de Federico Machado, es una novela que une el apabullante ritmo de habitar un mundo arrasado con la posibilidad del humor poético y el ritmo musical de un buen texto lírico. Aquí se tiene la seguridad de que su autor es un poeta —léase sin la devaluación actual de la palabra, por favor—; sin embargo, todo se encamina hacia unas horrorosas seducciones; la belleza en el terror, la soledad explosiva y el corazón, ese corazón agrisado que es el campo de batalla donde se pelean lo peor y lo mejor del hombre.
José Arenas
Las yeguas de la noche
Federico Machado
Narrativa
116 págs
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«Lo único constante es el hambre.» De ahí la gastronomía: un surtido de palabras. Los manjares pueden ser azúcar (como en la receta de la abuela Elena) o el oro, «un oro niño a las once de la mañana», ¿será aquel oro intuitivo en los poemas de Góngora? Rescatar para el mañana el brillo del oro, para que encandile a la progenie. Y cocinar, cocinar. La ambición poética macera todo y todo lo exhibe, como manzanas en la corriente. Lo refresca, una y otra vez. Todo como si fuera, y todo como no es. Cocina y olvido. Preparación y borrado. Tal vez, el movimiento del limpiaparabrisas abriendo el cerquillo de la lluvia. Para ver. Para verse. O para volver a ser. Se abre una grieta y se llena de agua: un tajamar. Solo en estas landas tiene el significado de reserva de agua para bebida de los animales. En España es el espolón que tajea el mar. Todo puesto sobre la mesa, sobre el mantel de plástico. ¿Será aquella «Mesa del tercer milenio», en palabras de Amanda Berenguer? Cuadernos, lapiceras, esperando. O jugar con letras en el vidrio empañado: la urgencia de nombrar, sea como sea. Y de encontrar el propio nombre. Una alerta, una espera llena: la poesía de Regina Ramos.
Roberto Echavarren
Gastronomía de olvido
Regina Ramos
Poesía
ISBN: 9789915944807
Págs: 41

Pólvora
Germán Di Pierro
Narrativa
ISBN: 9789974838543

Algo está a punto de derrumbarse, de ser consumido por el fuego, o arrastrado por la inundación. Amores en decadencia, padres terribles y madres manipuladoras, roedores que respiran dentro de las sombras, y vecinos que construyen sus vidas del otro lado de las paredes; un grupo de pendejos con un 32, un idiota a cada lado de su madre, dolores de miembros amputados, travestis con perrito, artistas del hambre y retratos de mujeres dormidas. Todo se lo lleva el agua. El agua que corre entre dos países, que cae sobre las calles de Sao Paulo y las de Montevideo, que limpia y arrasa.
Los personajes de Baz se quedan a dar vueltas dentro del lector cuando el libro ya está cerrado. A veces oyen samba, fuman sin ganas, o escuchan venir algo desde muy lejos que retumba en la noche.
Conocí a Gonzalo Baz escuchándolo leer una primera versión de Tieté, relato que integra este volumen. Me dio gusto entonces descubrir su capacidad de crear climas e imágenes perdurables, pero sobre todo la preocupación de contar una historia desde las entrañas, sin reparar en poses o modas. Un tiempo después celebro la aparición de Animales que vuelven, este primer libro –seguro, de una larga serie- de un narrador muy efectivo.
Horacio Cavallo
Animales que vuelven Gonzalo Baz Narrativa Año: 2017 reedición 2021

«El estilo parece colores que aumentan de intensidad a medida que se juntan los años de escritura. Y cuando el estilo cambia demasiado, sucede algo raro, como si la luz pasara entre espacios plastificados, y hubiese que empezar a buscarla de nuevo, hasta ponerla opaca.
Pero también el hábito de ser autentico opaca las luces brillantes. El de seguir escribiendo, cada vez más lento, como un camino que se recorre sin levantar polvo. Y empieza a caer lo que sobra. Son cosas que se sienten en el libro de Diego Presa.
En un poema me parece encontrar esa sensación, pero en una idea que suena todavía mejor: una cocina alumbrada por las migas de pan.»
Diego de Ávila
Desviaciones
Diego Presa
Poesía
Páginas: 72

La noche americana de Francisco Álvez Francese nos trae la noche en su cadencia, en sus ritmos repetidos y también en sus estruendos a través de doce fragmentos y una inscripción en los que deambulan imágenes en blanco y negro –los colores de la noche– elaboradas por Elián Stolarsky y las palabras nocturnas de Marosa Di Giorgio, Borges, la Pizarnik y Herrera y Reissig, Huidobro, la Dickinson, entre otras y otros. Acompañan a esta noche varias preguntas más o menos soterradas: ¿Es la granada una fruta nocturna? ¿Dónde están guardados los bordes de la noche, quién los guardó y por qué? ¿Cómo es la voz de los muertos y por qué callan justo en el lugar en el que podrían volver a hablar con nosotros? ¿Es el insomnio una fuga provisional de la linealidad del tiempo, pensado como río, como flecha, como progreso? Acompañan a esta nooche la voz tenue de algunas certezas: en ella «viven todavía los monstruos, lo confuso, lo inexplicable y lo abyecto, pero también se puede encontrar […] la salvación» o «hay más cosas en la noche que esperan ser llamadas pero no tienen nombre» quizá porque en ella «están siempre las cosas del cuerpo hablando un lenguaje sin palabras, reclamando existencia».
Marcela Labraña C.
La noche americana / Ensayos sobre poesía nocturna
Francisco Álvez Francese
ilustraciones: Elián Stolarsky
Páginas: 118

Decir Todas esas cosas siguen vivas es decir que algo ha muerto. Como lo hace ya desde el título, Leonor Courtoisie parece afirmar para mostrar lo negativo: si se puede decir que hay, es sólo porque algo ya no está. En este caso, lo que se fue es un amigo que se define también por oposición –primo que no es primo– y a quien Courtoisie recuerda, vela, en un libro de poemas tan íntimo como Corte de obsidiana, obra de teatro que publicó el año pasado la editorial de la que forma parte, Salvadora, y sobre la que Georgina Torello escribió en estas páginas.
Si esa obra estaba marcada por las muertes (en medio del segundo párrafo se lee ya “El perro acaba de matar al gato”, que se convertirá en un leitmotiv de la pieza), el duelo da cuerpo a la creación poética en este primer poemario de Courtoisie, que pone en ejercicio una singular combinación de coloquialidad y un tono austero que le da un carácter, nuevamente, personalísimo.
Francisco Álvez Francese en La Diaria
Todas esas cosas siguen vivas
Leonor Courtoisie
Poesía
Páginas: 74

Con su última novela, Papeles suizos, José Arenas ingresa en la tradición de escritores que ficcionalizan la memoria y el lugar de donde provienen. De ahí que el subtítulo del libro, “novela histórica”, se llene de posibilidades interpretativas, relativas al juego mixto de géneros, pero también a la lisa y llana ironía, pues la novela da cuenta de lo insignificante que resulta distinguir la invención de la verdad histórica. Cobra importancia, entonces, que el narrador relate los acontecimientos desde el manicomio, para darle al relato esa duplicidad, que abarca desde la denuncia de injusticias, dominada por una racionalidad taxonómica y ácida, hasta la locura aturdida de un yo que olvida y se justifica por las dosis de los psicofármacos.
/ Fabián Muniz en Brecha
Papeles suizos
José Arenas
Narrativa
Páginas: 110

Fantasmas discretos, congresos misteriosos, hoteles envolventes. El mundo que armó Claudio Burguez es calmo y, a la vez, sobrecogedor. La inquietud puede partir de la observación sobre un detalle incongruente, o de una confesión apenas esbozada. Excepcionalmente, como en “Purga”, corazón emotivo de la colección de cuentos –se trata del entierro del padre–, somos testigos de una explosión. En el resto de los relatos, la turbulencia es interna.
/ JG LAGOS EN LA DIARIA
Las cosas que quiero no se quieren entre sí
Claudio Burguez
Narrativa
Págs.: 128

Sería equívoco hablar de olvido. Supondría una digestión, algo que estuvo en algún momento en la punta de la lengua y que el organismo tragó, volvió propio y dejó ir. Hablar de olvido sería plantear la existencia de otro lugar anterior, un espacio para la memoria trabajosa. O puede ser un traspapelado del recuerdo, algo perdido en el rugido gigante de la vorágine.
No sería correcto hablar de olvido. Para olvidar hay que haber conocido lo que se dejó ir, lo que el cerebro decidió soltar. Y los poemas seleccionados y comentados por Francisco Álvez Francese en el libro Los restos del naufragio, proyecto que apareció por primera vez en la revista online Sotobosque y que fue editado este año por Pez en el Hielo, responden a otra cosa. Juegan en un espacio diferente de la memoria. Son más bien el sedimento de algo más, algo que palpita detrás de la conciencia. Son los fantasmas llamando a lo lejos, o la silueta recortada por la niebla de una palabra que nunca pudimos terminar de entender, pero que vuelve, que siempre estuvo ahí, presente detrás de algún vidrio empañado, lindando con lo sobrenatural. Se ubican en el espacio intermedio entre la conciencia activa y una cierta inconsciencia experimental y violenta.
Pero no son poemas violentos. Son poemas fantasma. Fantasmas en cuanto espectros, algo que pulsa desde otro lado. La sensación de estar en el medio de un sueño, donde alguien llama o alguien es llamado, y ninguno de los dos da respuesta.
/ Isabel Retamoso en Brecha
Los restos del naufragio
Francisco Álvez Francese
108 pág.